Los especialistas de los hospitales Quirónsalud Sagrado Corazón e Infanta Luisa de Sevilla quieren manifestar, con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer que se celebra este martes, 4 de febrero, la importancia de adoptar unos hábitos de vida saludables, ya que hacer ejercicio físico continuado, la dieta mediterránea, moderar la ingesta alcohólica y el abandono del tabaco, disminuirían en un 30% las probabilidades de padecer algunos tipos de cáncer.

Y es que según el jefe de servicio de oncología de los hospitales Quirónsalud Sagrado Corazón e Infanta Luisa, Pedro Valero, los factores ambientales son determinantes en el desarrollo de la enfermedad. Y añade, según un comunicado, que en los últimos años ha aumentado la incidencia de cáncer, sobre todo, de mama, pulmón, en el caso de la mujer; y colon, en ambos sexos.

Según Valero, en parte, se debe al diagnóstico precoz y a que los hábitos de vida saludable se han extendido en la población desde hace pocos años, por lo que, a su juicio, todavía pesan malos hábitos de los que vemos ahora las consecuencias, como tabaco, vida sedentaria, sobrepeso, entre otros.

“No podemos olvidar que el diagnóstico precoz, la mejora de los tratamientos y la aparición de nuevas terapias y fármacos han mejorado ostensiblemente el pronóstico de la enfermedad que ha hecho que algunos tipos de cáncer se hayan convertido hoy en día en enfermedades crónicas”, señalan desde ambos centros hospitalarios.

Las nuevas técnicas de diagnóstico por la imagen (resonancia de alta resolución, PET-TAC o los ecógrafos de última generación, entre otros) permiten detectar lesiones incipientes aumentando las posibilidades de curación. También las nuevas terapias físicas como los aceleradores más avanzados, la protonterapia, la radiología intervencionista y las técnicas quirúrgicas, nos ofrecen nuevas herramientas para luchar contra determinado tipo de tumores, explica el especialista.

Asimismo, la caracterización molecular de los tumores permite la posibilidad de recibir terapias dirigidas, más eficaces que los tratamientos generalizados como la quimioterapia y con menos efectos secundarios. Muchas de ellas orales, como es el caso de algunos tipos de carcinoma de pulmón, los carcinomas de mama hormonodependientes resistentes a la primera línea de tratamiento antihormonal, el 50% de los melanomas, con mutación de BRAF, etcétera.

En cuanto a la radioterapia, en la actualidad se ha conseguido, gracias al avance de la tecnología, realizar tratamientos imposibles hace 15 años. “La precisión con la que se trata el área diana hoy día es perfecta”, asevera Pedro Valero, quien indica que los nuevos aceleradores llevan en su cabezal un foco de rayos X que permite seleccionar a través de un TAC de baja dosis la zona diana según la anatomía de cada órgano y en cada paciente. Así, permite que órganos vecinos reciban una mínima radiación, pudiendo aumentar la dosis hasta tasas de radicalidad y, por tanto, conseguir la curación en tumores localizados.

Por último, el oncólogo ha señalado la inmunoterapia como “uno de los grandes descubrimientos de la última década”, ya que ha permitido conocer cuál es el mecanismo por el que los tumores convierten en “ciegas” a las células defensivas. “Actualmente, en nuestra práctica diaria empleamos tratamientos inmunoterápicos que revierten este mecanismo, permitiendo el reconocimiento de las células tumorales como nocivas e iniciando el proceso de destrucción”, concluye. EL DEPORTE COMO HERRAMIENTA DE RECUPERACIÓN DEL PACIENTE

Por su parte, la doctora María Valero, del Servicio de Oncología de los hospitales Quirónsalud Sagrado Corazón e Infanta Luisa, apunta los beneficios del deporte en las pacientes con cáncer de mama. Explica que a través del programa conjunto entre Quirónsalud y Onconavanze, ‘Vida-on’, “se han beneficiado decenas de mujeres de la práctica deportiva, que comenzó con ejercicios en piscina, continuó con grupos de marcha nórdica y que ahora incorporará la práctica del remo, que está demostrado explica la doctora, que contribuyen a la mejor recuperación de las pacientes con cáncer de mama, tanto física como anímicamente”.

Además, se ha puesto en marcha un estudio de investigación junto con la Universidad de Sevilla, mediante el cual, se han establecido una serie de indicadores para parametrizar los efectos de la práctica deportiva sobre la enfermedad y poder obtener evidencias científicas sobre los beneficios que este tipo actividades ejercen sobre las pacientes con cáncer de mama.

Fuente: http://www.lavanguardia.com