embarazo

Quedarse embaraza no significa dejar de hacer ejercicio. Es más, las mujeres que nunca han realizado actividad física hasta ese momento, es recomendable que empiecen a hacerla, siempre y cuando se pueda. Pero, ¿cómo tiene que ser?

Durante décadas ha prevalecido el falso mito de que hacer ejercicio cuando se está embarazada era contraproducente tanto para la futura madre como para el feto. Afortunadamente no es así y, como explica Mariela Villar, directora de Embarazo Activo – Espacio Activo, “la mujer que venía practicando actividad física hasta el momento de quedarse embaraza, por supuesto que debe seguir haciéndola. Evidentemente si existen molestias durante los primeros meses, como por ejemplo náuseas, vómitos o mareos, habrá que esperar. De todas formas, es conveniente e importante que el médico lo autorice. Si hay autorización facultativa y no hay efectos secundarios al embarazo, no hay ningún inconveniente para hacer ejercicio”.

¿QUÉ ACTIVIDADES PUEDEN REALIZARSE?

Es importante que la práctica deportiva se adapte al nuevo estado de la mujer y que, por tanto, se realicen actividades que partan de las particularidades concretas y necesidades que puede tener una embarazada. “Es aconsejable”, explica Mariela, “que acudan a una actividad física especial para ellas. Hoy en día, por suerte, hay una amplia oferta especializada. Entre las actividades más recomendadas durante el embarazo estarían la gimnasia y el yoga, disciplinas que se adaptarán a las gestantes, o bien clases de natación y aquagym, que también son muy beneficiosas. De todas formas, es fundamental que estén supervisadas y pautadas por expertos en la materia”.

RUTINA FITNESS, ¿SÍ O NO?

Puede haber mujeres que antes de quedarse embarazadas realizaran la tradicional actividad fitness que todos conocemos de levantamiento de peso a través de máquinas o mancuernas. ¿Qué ocurre en estos casos? Como explica la directora de Embarazo Activo – Espacio Activo, “se tendría que ver qué nivel de entrenamiento tiene esa persona en particular y cuáles son sus objetivos. No es lo mismo una mamá deportista o de alto rendimiento que una madre activa en lo que se refiere a intensidades de trabajo. Todas, hasta las de alto rendimiento, en algún momento deben readaptar su entrenamiento. Esto no quiere decir que dejen de realizarlo sino que tendrán que adaptarlo a su nueva anatomía y cambios fisiológicos. De todas formas, siempre es bueno que la práctica se hagacon otras mujeres que están pasando por el mismo estado. La contención emocional es muy importante”.

EJERCICIOS IMPRESCINDIBLES

Dentro de cualquier actividad física para embarazadas hay una serie de ejercicios que siempre se recomiendan hacer para ayudarle a la mujer a sobrellevar mucho mejor los meses de gestación y el momento del parto. “No pueden faltar los de reconocimiento y trabajo de suelo pélvico, posturales yejercicios de fuerza en miembros superiores e inferiores. El trabajo de fuerza en el embarazo es fundamental. También son muy importantes los ejercicios de desplazamiento, equilibrio y finalmente, acabar la sesión con una buena relajación”, explica Villar.

PERIODICIDAD

Una de las dudas habituales entre las embarazas es saber la cantidad de días que se recomienda hacer ejercicio. Según la especialista, “lo primero que tendríamos que evaluar es si ya venía o no haciendo actividad. Aquellas mujeres que ya realizaban una rutina de ejercicios antes de su embarazo, no van a tener dificultades para continuar como mínimo 2 o 3 veces a la semana. Las que no lo tenían incorporado, les costará un poco más y, por lo menos, tendrían que hacerlo una vez por semana”. La experta también explica que conforme va transcurriendo el embarazo, la futura madre tiene más asuntos que organizar ante la llegada de su hijo además de los controles médicos pertinentes, “por eso es vital no agobiarla ni sobresaturarla”, matiza.

BENEFICIOS

A nivel científico se ha demostrado que realizar ejercicio durante el embarazo, aporta interesantes beneficios para la mujer. Para Mariela los más destacados son los siguientes:

  • Previene el aumento exagerado de peso.
  • Ayuda a prevenir y reducir la aparición de várices; alivia los dolores de columna y espalda, típicos de este período por las malas posturas que adopta la mujer; previene y mejora la hipertensión.
  • Facilita tener un mejor parto ya que se trabaja la musculatura del suelo pélvico y el perineo, zonas fundamentales en el momento de dar a luz.
  • Reduce el estrés y mejora el humor.
  • Ayuda a dormir mejor.
  • Levanta la autoestima. Al verse bien y activa, la futura madre se siente más segura y más atractiva.
  • Prepara para la lactancia. Trabajar los músculos de los brazos, bíceps, tríceps y deltoides es muy importante ya que participan activamente en el momento de sostener y amamantar al bebé.
  • Oxigena el cuerpo y, por tanto, favorece el movimiento circulatorio general.
  • Al sentirse bien, transmitirá esa sensación al feto que también se beneficiará con el estímulo de adrenalina que genera al estar en movimiento.

RIESGOS

El ejercicio físico en embarazadas no tiene que tomarse nunca a la ligera. “Pueden existir riesgos en mujeres con amenazas de parto prematuro o embarazo de riesgo. Por eso, nunca está de más evaluarmuy bien su estado y conocer el historial de actividad física. También es recomendable que antes de iniciar cualquier práctica, el médico o ginecólogo la autorice e incluso recomiende el tipo de actividad. De todas formas, todas las mujeres embarazas deberían moverse porque el mayor riesgo, en este caso, es no hacer nada”, concluye.

Más información: www.eactivo.com.ar

Fuente: http://www.cmdsport.com/

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