Todo padre que se precie de tal quiere lo mejor para su hijos. La creatividad ha pasado a ser una habilidad central en nuestras vidas y un rasgo que cada vez más los padres quieren desarrollar en sus hijos, para ayudarlos y prepararlos para los grandes cambios e incertidumbres que depara el futuro.

Existen diversas guías, libros y formas de aproximarse a este reto. En la serie de artículos que iré publicando de tanto en tanto sobre “Cómo criar niños más creativos.” me abstendré de recurrir a fórmulas trilladas o de simplemente repetir a otros expertos. Mi intención es compartir de primera mano, de padre a padre-madre, aquellas estrategias y reflexiones en la crianza de mis propios hijos, que pueden ayudar a que otros padres reflexionen también sobre estos temas.

Aprendizajes cortos pero profundos, con comportamientos simples y claros que pueden empezar a aplicarse ya.

Y ahora pasada la introducción, vamos a lo que hemos venido. Una lección de creatividad impartida por dos niños de 6 años en un caso real que presencié hace poco.

Hace unos días estando en un comercio dos niños se encontraban correteando por el local, uno de ellos de pronto se detiene y señala el techo: “Mira, hay agua en el techo.” dice. La niña con la que estaba jugando se detiene y la observa. “És una gotera.” resume la niña.  Y allí podría haber terminado la conversación. Pero el primer niño, haciendo gala de la imaginación y creatividad que solo un niño puede tener responde: “O tal vez alguien arrojó agua al techo.”“No, es una gotera” respondió la niña, pero el niño no se dio por vencido “Tal vez explotó una botella.” “Es una gotera” se volvió a escuchar, pero a cada respuesta insistente de la niña, surgía una alternativa disparatada e imaginativa del niño, hasta que ambos se separaron, con una gran sonrisa en sus rostros del juego creativo que acababan de realizar sin intentarlo.

Y ahora la moraleja: ¿Cuál es -en este caso- el comportamiento tentador, y el comportamiento creativo de parte de un padre/madre o figura de autoridad para el niño?

Debo admitir que mi primera inclinación fue acercarme al primer niño y confirmar las palabras de la niña, “Sí, es una gotera”. Después de todo, era evidente que esa era la explicación más razonable. Y de esa forma le estaría evitando a los niños un ida y vuelta sin sentido.

Sin embargo, reflexioné antes de hacerlo pensando: “Qué es más importante para un niño/a de 6 años? Ser capaz de reconocer una gotera, o poder generar una gran cantidad de posibilidades, usar su imaginación, ante una situación a resolver?”

En realidad el niño le estaba haciendo un favor a la niña, estaba expandiendo sus posibilidades, mostrándole que había muchas posibles respuestas para una misma incógnita e invitándola a no quedarse con la “primera respuesta” plausible.

Estoy seguro de que el primer niño también sabía que la respuesta más probable era la gotera, pero es la capacidad de “explorar” otra opción diferente a la más “lógica” lo que hace que los niños tengan esa enorme capacidad creativa.

Por supuesto que en el futuro será igualmente importante tomar la decisión correcta ante una serie de alternativas, y elegir la opción más probable. Pero es muy diferente elegir entre una serie de alternativas, a solo tener UNA respuesta posible ante un reto.

Ante una crisis o un problema que nuestro hijo no haya enfrentado nunca ni nosotros tampoco, es clave la habilidad para ver más de una vía para llegar a una solución, ya que muchas veces las opciones más lógicas ya se han probado sin éxito.

Como padres estamos muchas veces tentados a dar rápidamente explicaciones, cerradas, concisas, lógicas, basadas en la evidencia. Dando poco espacio para la imaginación, las incógnitas o incluso el error. Tenemos tanta urgencia en este mundo por tener “razón” y “decir lo correcto” que a veces nos olvidamos de que eso solo es una parte de la ecuación. A veces los niños no necesitan esa respuesta inmediata y certera para todos los temas, hay momentos donde nosotros también podemos entender que estimular sus capacidades para imaginar o generar alternativas, es tan importante como estimular el conocimiento y la capacidad de decidir entre esas alternativas.

¿Puedes pensar como un niño? Si te animas escribe en los comentarios algunas explicaciones “no tan lógicas” de como se ha mojado el techo en la siguiente imagen.

Si te gustan estos temas, tal vez te interese saber que estoy rodando un documental sobre creatividad e innovación, puedes apoyar el proyecto en este link, difúndelo entre tus contactos! https://www.indiegogo.com/projects/un-dia-de-innovacion-el-documental/x/7599608#/story

FUENTE: http://www.linkedin.com

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