Muchos de vosotros nos preguntáis a los expertos por qué no ganáis musculatura si seguís los artículos de nutrición y entrenamiento al pie de la letra. Hay muchas razones, la genética es muy importante a la hora de mostrar abdominales, pero también hay errores comunes, que no son tan obvios y nos están retrasando a la hora de ganar masa muscular:

– No comer suficiente. Evita pasar hambre a lo largo del día, el músculo demanda alimento, hay que saber cuándo alimentarlo. Si tu dieta es muy restrictiva, entras en modo supervivencia y si no hay energía para el movimiento, no hay energía para alimentar más musculatura.

– Comer cada 3 horas. El miedo a caer en catabolismo (destrucción de la masa muscular) hace que algunas personas hagan 5 comidas al día para mantener al músculo bien alimentado. Es la regla de no tener hambre nunca que remite al punto anterior, pero hay que aprender a controlar el apetito. ¿Crees que es necesario poner el despertador a las 3 de la mañana para tomar un batido de proteínas y no entrar en catabolismo? A menos que estés entrenando para ser campeón del mundo de fitness, no necesitas comer a todas horas, ni siquiera en ese caso.

– Revisar las grasas ocultas. Hay alimentos muy sanos pero contienen una gran cantidad de calorías por su porcentaje de grasa, por ejemplo el aceite de oliva virgen extra. Por muy bueno que sea para el corazón y articulaciones, no puedes bañar la ensalada en aceite, con un poquito te vale para dar sabor y ganar músculo.

– No tomar suficientes proteínas. Es difícil conseguir una dieta baja en calorías, grasas y azúcares refinados y que sea alta en proteínas con alimentos naturales. Si además optas por dietas verdes vegetarianas o casi vegetarianas, tienes menos variedad para escoger proteínas de alto valor biológico. Si tu dieta es muy restrictiva, tendrás que recurrir a un suplemento de proteína en polvo de calidad (de suero es la mejor).

– No entrenar adecuadamente para ganar músculo. Sí, el movimiento crea el músculo, pero si entrenas y comes para correr un maratón, lo lógico es conseguir el tipo de maratoniano keniata, no de crossfitero. Cada deporte tiene un entrenamiento específico que da las espaldas de nadador o los muslos de sprinter. Si quieres abdominales, entrena como un boxeador o un judoka, por ejemplo, que tienen un core bien definido y un cuerpo más armonioso en general.

– No hacer cardio. Al contrario que el punto anterior, algunas personas solo piensan en grupos musculares y máquinas o pesas para ganar musculatura en zonas específicas, pero el cardio bien combinado con el entrenamiento muscular hace que pierdas la grasa extra que a veces está ocultando la musculatura que tan bien entrenas. Unos 15-20 minutos de cardio son un buen paso para perder grasa sin perder músculo.

– No dormir suficiente. Por la noche se produce la liberación de la hormona de crecimiento o GH (Growth Hormone), que es vital para producir más masa muscular. Si no duermes entre 6 y 8 horas, estás yendo en contra de tu metabolismo muscular, además de no recuperarte de los entrenos, ir agotado a los entrenamientos del día siguiente y tener más ganas de picotear alimentos dulces o ricos en grasas porque no tienes control del apetito.
Exceso de estrés en tu vida. Llevamos una vida muy ajetreada y es difícil conseguir ganar musculatura si el estrés ha aumentado los niveles de la hormona cortisol, una de las responsables del catabolismo celular. Respira, relaja y encuentra tiempo para descansar y reducir el estrés.

– No beber agua. Los músculos son tejidos más hidratados que la grasa, necesitan agua para coger volumen, aunque hay que saber beber bien para que no haya retención de líquidos que enmascare tu musculatura. Debes beber unos dos litros de agua al día, según tus necesidades, repartidos en tragos y no de un tirón.

– Beber demasiada agua. Sí, es lo contrario al punto anterior, pero es que ganar musculatura tiene su arte y no es fácil cogerle el truco. Los culturistas se someten a deshidrataciones controladas los días antes de competir, evitando beber agua, se hidratan con diuréticos como café negro, té sin azúcar, infusiones de cola de caballo, zumo de limón, jugo de apio, etc., por decir lo más natural, ya que no quiero hablar de los preparados comerciales que yo no usaría, algunos están prohibidos, otros se venden en farmacias.

FUENTE: http://www.sportlife.es

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