Realza los rasgos, aporta buena cara y despierta la mirada. Aprende a usarlo correctamente.

Todos los maquilladores se quedan con él cuando les preguntas qué tres productos se llevarían a una isla desierta. Incluso por delante de la base de maquillaje, recurren a él porque es como un interruptor para el rostro.

Como su nombre indica, aporta luz a las zonas de sombra: surco nasogeniano (la arruga que se dibuja desde la nariz hasta la comisura de los labios), el hueco de la barbilla, el exterior del ojo, el espacio entre la ceja y la caída del párpado… Además de ir a zonas oscuras, tiene la virtud de llamar la atención sobre los rasgos más favorecedores de cada rostro: alrededor de los ojos, en lo alto de los pómulos y encima del labio superior.

© Mondadori Photo
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Los trece trucos:

  • ¿En qué se diferencia de un corrector?

En que nunca pondrías iluminador encima de un grano. Me explico: el corrector tapa, el iluminador realza. Tampoco tiene cobertura suficiente para tapar una mancha. Es decir, cada uno tiene su función: El corrector, para aclarar ojeras o tapar manchas, rojeces e imperfecciones; el iluminador, para poner sobre las zonas del rostro que sobresalen y que, de esa forma, parezcan irradiar luz.

  • ¿Qué efecto tiene si lo pones alrededor de los ojos?

Mal puesto, el de una careta de oso panda. Bien puesto, un par de ojos como dos focos, en el buen sentido. Instrucciones: con el pincel, pon una pequeña cantidad de líquido iluminador sobre la zona de las ojeras y, con ayuda de la yema del dedo anular, difumínalo con suaves golpecitos, hasta conseguir que quede perfectamente fundido. No olvides difuminar hacia abajo hasta que se mezcle con el resto de piel.

  • ¿Qué pasa si tengo bolsas?

Que tienes que tener mucho cuidado y poner el iluminador justo debajo del bultito que forma la bolsa, jamás encima (porque de esa forma llamas la atención sobre ella).

  •  ¿Cuándo se usa, antes o después del fondo de maquillaje?

Da lo mismo. El iluminador puede aplicarse antes, después o mezclado con el fondo de maquillaje. Muchos maquilladores recomiendan aplicarlo lo primero de todo porque, en ocasiones, es suficiente y te ahorra el paso de la base. También se recomienda justo lo contrario: esperar al final para dar los últimos toques de luz.

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  • ¿Si uso iluminador puedo usar polvos matificadores?

No sólo puedes… ¡debes! Pero cada uno en el sitio correcto. Los golpes de polvo deben ir en la zona T –frente, nariz y mentón– y solamente ahí. El resto de brillos naturales de la piel hay que dejarlos, incluso potenciarlos con iluminador. ¿Motivo? Al reflejar la luz, se disimulan las arrugas.

  • ¿Dónde favorece más aplicar el iluminador?

En los pómulos, en el arco de la ceja o las aletas de la nariz.

Puntos en los que aplicar iluminador en la zona de los ojos.
Puntos en los que aplicar iluminador en la zona de los ojos.
  • ¿Cuántos tipos de iluminador existen?

Fluidos, en polvo y en lápiz.

  • ¿Cómo se aplica el iluminador de lápiz?

El iluminador en lápiz suele ser también corrector porque tiene mayor capacidad de cobertura. Depende de la cantidad de producto que se use. Igual que los de pincel, solo tienes que aplicar una pequeña cantidad y difuminar con la yema del dedo.

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  • ¿Cómo se aplica el iluminador líquido?

Antes, después o mezclado con la base. Por todo el rostro, consigue un halo de luz espectacular a tu piel hasta los días de agotamiento total.

  • ¿Cómo se aplica el iluminador en polvo?

Sólo y exclusivamente cuando ya está el maquillaje terminado y jamás por toda la cara. De hacerlo, puedes parecer sudada. Una buena herramienta es una brocha de pelo suelto no muy ancha. Aplícalo, sobre todo, en lo alto del pómulo.

  • Una referencia en sombras y luces

El desaparecido maquillador Kevyn Aucoin era el experto en resaltar los rasgos con luces y sombras. Aunque en este dibujo, sacado de su libro ‘Making Faces’. se vea quizá un poco exagerado, adáptalo para tu maquillaje tomando como guía lo fundamental: hay que iluminar en el centro del rostro y en los huesos. Los tonos más oscuros (que nosotras solemos marcar con polvos de sol), para contornear el rostro y aportarle angulosidad.

  • ¿Hay algún truco secreto para usar el iluminador?

Sí: para hacer que los labios parezcan más gruesos. Sólo hay que poner una línea que siga el trazo del arco de Cupido.

FUENTE: http://www.grazia.es

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