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La Universidad Rey Juan Carlos ha realizado el “II Estudio de hábitos de vida saludable y bienestar en la mujer”. Los resultados señalan que solo el 23% reconoce mantener buenos hábitos.

La investigación ha analizado a 3.000 mujeres españolas, de entre 18 y 65 años, de todas las comunidades autónomas, y sigue la misma estructura que la pasada edición, con seis grandes bloques: Percepción de bienestar, hábitos saludables, medicina y prevención, alimentación, actividad física y descanso, estudiando en cada uno la práctica real de hábitos saludables de las encuestadas y el nivel de conocimiento que tienen de los mismos. Pero, además, se han introducido nuevas variables que aportan un perfil mucho más completo de las encuestadas, como su clase social, su nivel de estudios, si trabajan dentro o fuera de casa, el número de horas que trabajan o padecimiento de enfermedades crónicas.

A pesar de que el cuidado de la salud y el bienestar se ha convertido en un asunto que cobra cada vez más interés entre la población femenina, parece que las mujeres españolas se preocupan menos por ello. Solo un 23% afirma mantener hábitos saludables, seis puntos porcentuales menos que las mujeres analizadas un año antes (29%). El principal motivo que lleva a los malos hábitos es la falta de motivación, casi dos de cada tres mujeres aseguran no cuidarse por ello, y una de cada tres por falta de tiempo.

En consumo de alcohol y tabaco, las españolas siguen cuidándose respecto al estudio anterior, con datos muy similares: un 72,2% declara no fumar nunca y un 64% dice que consume alcohol solo ocasionalmente. Pero las mujeres que trabajan fuera de casa parecen consumir más tabaco y alcohol que las que trabajan en casa (30% vs 25% en el caso del tabaco, y 70% vs 62% en el caso del alcohol).

Un dato preocupante es el elevado número de féminas (40%) que manifiesta dedicar más de tres horas de pantalla extra laborales al día, entiendo estas por horas dedicadas a la televisión, el ordenador, el móvil, la tablet, etc. Y en cuanto a la planificación del tiempo, el 58,2% planifica su tiempo para realizar las tareas del día, pero la mayoría de ellas no consigue cumplir todas. Aún así, hay un 32% de “improvisadoras eficaces”, que se organizan sobre la marcha, pero consiguen realizar sus obligaciones.

En esta nueva edición se ha querido saber si las españolas se sienten realizadas, tanto a nivel personal como profesional, y el resultado es que parecen más realizadas personal que profesionalmente (un 76,7% en lo personal frente al 52,7% en lo profesional). Laboralmente, las jóvenes se sienten más realizadas que las mujeres de mediana edad, aunque parecen más satisfechas cuando termina su carrera profesional.

Analizando la percepción que tienen de su bienestar, al comparar los datos con el estudio anterior, las mujeres siguen siendo optimistas en sus expectativas. El 64% perciben su estado de bienestar como bueno o muy bueno, frente al 65,5% de 2013. Si se tienen en cuenta las mujeres que trabajan dentro o fuera de casa, vemos que un 68% de las que trabajan fuera tiene una percepción de su bienestar buena o muy buena, mientras que solo el 57% de las que trabajan en casa lo perciben así. Y si se analiza su situación económica, un 45%  de las mujeres cuya posición económica actual es mala, cree que su bienestar dentro de cinco años será bueno.

El malestar emocional sigue siendo la razón fundamental que explica los bajos niveles de bienestar (59% en 2013 y 57% en 2014). Pero se percibe una disminución en la sensación física de enfermedad: en 2013 un 20% declaró no haberse sentido enferma en el último mes, mientras que en 2014 era de un 34%.  

Además, se indagó en las horas que se dedican a ellas mismas a la semana y los resultados son preocupantes: Un 39,9% afirma no dedicar ninguna hora a la semana a hacer deporte, un 30,6% menos de una hora a relajarse y, cuanto peor situación económica tienen, menos horas dicen dedicarse a ellas mismas.

A pesar de que la gran mayoría considera saludable hacer cinco comidas al día, solo afirma hacerlo un 44,4%. Esto supone cuatro puntos porcentuales menos que en el estudio anterior (48,2%), siendo las mujeres con estudios universitarios las que más declaran llevar a cabo esta buena práctica (47,2%).  

Por otro lado, aumenta significativamente el número de mujeres que afirma practicar ejercicio moderado, entendiendo éste por caminar, subir escaleras, tareas del hogar: Un 91,6% reconoce practicarlo, frente al 76% del año anterior. Pero disminuye ligeramente la práctica de ejercicio intenso, como natación, gimnasio, fútbol, etc., de un 27% a un 24,8%.

En este sentido, es reseñable el aumento del número de mujeres que corren, de un 13,4% a un 23%, y que la práctica de actividad intensa aumenta conforme al nivel de estudios. Además, las mujeres que practican ejercicio por diversión son las que menos abandonan (un 41,8%).

En cuanto a los motivos por los que hacen ejercicio, sigue destacando la salud, por encima de adelgazar o relajarse, pero, aún así, el porcentaje es menor que en el estudio anterior (de un 50,3% a un 45,2%). Y la falta de constancia en el deporte se mantiene de un año a otro. El lugar elegido para la práctica de actividad física de las españolas es el aíre libre. Un 39% declara preferir hacer ejercicio en espacios abiertos, frente a quienes lo hacen en recintos cerrados (25%).

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