winterköniginTodos sabemos que hay que cuidar la piel del sol durante el verano. Pero ¿qué pasa durante el invierno? Que el sol se sienta más suave significa que no puede provocar arrugas, manchas y hasta enfermedades en la piel? Aunque los rayos solares UVB (que son los que “queman”) sean menos intensos en invierno, los rayos UVA tienen la misma intensidad que en una tarde de verano… de hecho, los rayos UVA tienen la misma intensidad todo el día y durante todo el año, a cualquier temperatura. Y esos son los rayos que penetran más profundamente en la piel dañando el colágeno y la elastina y causando, entre otras cosas, arrugas. Lo que muchas veces asociamos con el paso del tiempo, tiene en realidad origen en el daño que el sol va haciendo en nuestra piel desde una edad muy temprana y que, por supuesto, se agrava con los años. Por eso es que muchas veces hablamos de “envejecimiento prematuro”. Una vez que la piel está dañada es bastante difícil revertir la situación, pero ¡podemos evitar empeorarla! Y para las personas más jóvenes: casi pueden “evitar envejecer” simplemente protegiéndose correctamente del sol.

¿Es necesario esconderse y no salir más de día? Por supuesto que no, pero hay que tener en cuenta estos consejos:

  • Elegir un protector solar de amplio espectro: ¿Qué quiere decir esto? Que el protector que estás usando te proteja de los rayos UVB y también de los UVA. El número de protección que aparece en los productos indica el nivel contra UVB. Que además sea de amplio espectro te garantiza estar completamente protegida. Cúbrete y extiende en protector por todas las zonas que queden descubiertas, y también en aquellas que van a estar descubiertas más tarde: el rostro, las orejas, el cuello, las manos… y también usa algún tipo de producto para los labios con protección solar (uno muy bueno es el labial nutritivo de Lancome)
  • Busca TU protector: Esto quiere decir que tienes que probar distintos tipos de protección solar para encontrar aquel producto con el que te sientas realmente cómoda. Es importante que sea adecuado para tu tipo de piel, que te guste la textura, el color (si es que tiene) y la fragancia… o elegir uno sin fragancia si no te gustan! Hay muchísimos productos de buena calidad en el mercado, puedes conocer algunos haciendo click aquí.
  • Úsalo, úsalo y úsalo!!: Úsalo SIEMPRE. No importa donde vayas, ni cuanto tiempo salgas. Es algo que tienes que tener incorporado en tu rutina diaria. Limpieza, exfoliación, hidratación… y protección solar
  • Úsalo aunque no estés al aire libre: Como verás, este punto es solo para reforzar el anterior. Aunque estés todo el día dentro de la oficina, en casa de una amiga o donde sea. En todos lados hay ventanas y las lámparas, también emiten rayos ultravioletas
  • Invierte: Es importante usar uno de buena calidad, como siempre que hablamos de productos que van a estar en contacto con tu piel. Pero este producto puntual, además, tiene que cumplir su función principal que es cuidarte. El dinero que gastes en esto va a ser una inversión, así que haz el esfuerzo: fíjate menos en el precio y más en la etiqueta
  • Cuídate más en la nieve: Si vas a esquiar o simplemente a pasear, ten en cuenta que la nieve refleja aproximadamente el 80% de los rayos que le llegan. Y la exposición crece aproximadamente un 2% cada 305 metros que subes.
  • Llévalo siempre cuando viajes: Muchas veces un protector solar no está en la lista de prioridades para la maleta, especialmente si son unas vacaciones de invierno. Pero es importante que cuentes con protector siempre, y es muy probable que no vayas a comprarlo… entonces ¡mejor lleva el tuyo desde tu casa!

 

 

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