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Todos hemos oído hablar de los terribles dos años y del drama de la recién descubierta independencia de los niños. No obstante, para algunas familias los tres años pueden ser incluso más complicados. Con nuestra primera hija, los tres años fueron un sueño, pero con la segunda hemos descubierto una nueva fase con la que no estamos precisamente encantados.

Los tres años es la edad en la que el niño actúa constantemente como si tuviera 13. Tienen un temperamento fuerte, un carácter cabezota y quieren lo que quieren… cuando quieren. No hay nada como un niño de tres años que se niega a echarse la siesta.

¿Vives con un niño de tres años? Aquí hay algunos signos que te resultarán familiares.

1. Vives con miedo constante a la forma de cortar su sándwich o tostada. ¿Hoy quieren triángulos, rectángulos o cuadrados? Una vez que te lo hayan dicho, cambiarán de opinión justo cuando tú ya lo hayas cortado.

2. Dicen cosas como: “¡No quiero lavarme, quiero hacer lo que me dé la gana!” (todo esto con las manos en las caderas).

3. Les cambias tres veces de ropa (o más) al día. ¡Por favor, ahora de princesa!

4. En cuanto le recuerdas que tenéis que iros a algún sitio y le pides que deje de jugar, adquiere un peso muerto imposible de mover. ¿Cuándo le dieron esa habilidad a los niños? Ya sabes, lo de dejar los miembros muertos y duplicar su peso para que mamá no pueda moverlos. Es un talento inaudito, como una zarigüeya haciendo el muerto.

5. Salen corriendo cuando es hora de vestirse, o irse del lugar de juego, o hacer cualquier cosa que ellos consideran innecesaria. De hecho, huir de ti es su actividad favorita. Como un entrenamiento de cardio…

6. Siesta o no siesta, esa es la cuestión. La respuesta de un tresañero siempre será un empático “NO” a menos, por supuesto, que sea la hora de irse al colegio. Entonces, harán un ovillo en la cama porque están “cansados”.

7. Quieren tres de cada cosa porque tienen tres años.

8. Con el semáforo en rojo, gritan: “Vamos… ¡VAMOS!”. Los niños de tres años no tienen paciencia.

9. Hablando del coche, tienes que salir de casa 10 minutos antes para que puedan abrocharse el cinturón en la sillita ellos SOLITOS.

10. Te das cuenta de que algún día llegará a ser un buen abogado cuando ves que ya negocia sus castigos.

Los niños de tres años pueden ser complejos, pueden agotarte y acabar con tu paciencia y energía. Pero por otro lado, este tiempo puede ser absolutamente enriquecedor. Cuando la independencia de un niño de tres años florece, también lo hace su vocabulario y a veces oyes cosas cariñosas como: “Tú eres mi mejor amiga, mamá, te quiero tanto. ¡Quiero tenerte para siempre!”. Sí, un tresañero puede pensar que eres su mascota, pero ¿hay algo más dulce que un fuerte achuchón de un niño?

¿Cuándo te diste cuenta por primera vez de que vivías con un tresañero?

FUENTE: http://www.huffingtonpost.es/

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