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Después de la época estival regresamos al gimnasio. Pero es importante reiniciar la práctica deportiva evitando los errores más comunes que todos podemos cometer. Por ejemplo: copiar ejercicios de otros, saltarnos el calentamiento previo, repetir siempre los mismos ejercicios, no regular adecuadamente las máquinas de Fitness o entrenar con elementos distractores que nos distraen de los tiempos idóneos marcados en el entrenamiento.

Cuando se elige la opción de realizar ejercicio en un gimnasio se suelen producir errores habituales que deben de ser corregidos para obtener todos los beneficios que nos reporta el incluir en nuestras vidas ejercicio físico regular, ya que, según alerta, “la práctica inadecuada de ejercicio físico puede provocar desde lesiones de cierta importancia, hasta dolor musculo-tendinoso desagradable que provoque el abandono de individuos que estén iniciándose”.

Estos son los diez errores que cometemos en el gimnasio y debemos evitar:

1. Apuntarse al gimnasio de moda o al más barato sin pensar en su ubicación. A veces a la hora de elegir un gimnasio pesa más las instalaciones de éste y/o el precio que la cercanía al domicilio o lugar de trabajo. Pero si el gimnasio no está cerca puede ocurrir que el tiempo dedicado a realizar ejercicio físico se vea reducido por el tiempo que tardemos en el desplazamiento de ida y vuelta al gimnasio. O lo que es peor, lo abandonemos porque nos supone demasiado esfuerzo el tiempo total invertido. Según diferentes estudios el éxito en la continuidad depende de la cercanía del gimnasio a nuestros lugares habituales de paso.

2. Bajarse programas de entrenamiento de Internet o copiar ejercicios que vemos hacer en el gimnasio. Es una práctica extendida en los gimnasios el copiar entrenamientos que circulan por la red sin preocupase de dónde han salido. Ni mucho menos todo lo que encontramos navegando por Internet procede de una fuente fiable. Además, un ejercicio apto para alguien puede no serlo, e incluso ser perjudicial para otro. Todo depende de la condición física y/o las dolencias de cada individuo. No es recomendable copiar ejercicios que veamos realizar a otros usuarios: por ejemplo un ejercicio de lumbar que puede ser estupendo para quien lo esté realizando, puede ser nefasto para una hernia lumbar que padezcamos. Es necesario que un entrenador de Fitness nos asesore en el programa de ejercicio físico en función nuestra edad, condición física, historial clínico y los objetivos a conseguir.

3. Saltarse los ejercicios de calentamiento antes de iniciar el programa de entrenamiento. Realizar un calentamiento antes de empezar el programa de entrenamiento es fundamental para preparar al organismo para la parte más exigente del entrenamiento. En demasiadas ocasiones se obvia el calentamiento pensando que es una pérdida de tiempo y que tiene poca importancia. El ejercicio físico demanda al organismo pasar de un estado de relativo reposo a otro que requiere una intensidad mayor a la inicial. El calentamiento tiene como objetivo el realizar esta transición de la forma menos agresiva para nuestro cuerpo, evitando así posibles lesiones y/o dolencias que pueden provocar un mal gesto o con la sobrecarga. Además, un buen calentamiento facilita que nuestro organismo tenga una mejor respuesta y rendimiento respecto al entrenamiento que se vaya a afrontar.

4. Olvidar regular las partes móviles de las máquinas a la altura de cada usuario. A veces preferimos no preguntar a los entrenadores de sala Fitness y probar por nuestra cuenta y riesgo a hacer un ejercicio en máquina sin preocuparnos de regular sus elementos. El equipamiento de fitness está diseñado de manera que pueden adaptarse a la altura de cada usuario para que la biomecánica de cada ejercicio sea la más adecuada en la ejecución del movimiento. La adecuada regulación de cada máquina de fitness resulta fundamental para evitar posibles lesiones y hacer que saquemos el máximo rendimiento al ejercicio.

5. No llevar la ropa y/o calzado adecuado. Una ropa adecuada a la actividad deportiva que se va a realizar facilita, por ejemplo, la transpiración y que el proceso de deshidratación se ralentice. O simplemente dar mayor comodidad en los movimientos propios del ejercicio. Ni que decir tiene que un calzado adecuado es fundamental no sólo para dar confortabilidad sino para prevenir lesiones como tendinitis o sobrecargas.

6. Realizar siempre los mismos ejercicios. La comodidad, la pereza o el desconocimiento lleva a repetir la misma rutina de ejercicios siempre que entrenamos. Éste es un mal hábito si nuestro objetico es mejorar. Es indiferente si nuestro entrenamiento se basa en un trabajo mayoritariamente de fuerza o de resistencia, tanto los músculos cómo las vías metabólicas necesitan estímulos diferentes para mejorar. Para ello hay que realizar y cambiar los ejercicios que realizamos habitualmente para un grupo muscular, cambiando ángulos, cargas e intensidades de trabajo.

7. Ingerir una mala alimentación. Es extendida la creencia que hacer ejercicio físico regular es suficiente para adelgazar, tanto es así que hay usuarios que se abonan a un gimnasio para no tener que preocuparse de lo que come o bebe. Para que se produzca una pérdida de peso real y sostenida en el tiempo es necesario que se produzca un desequilibro en la balanza energética a favor de las Kcal gastadas (Diferencia entre las Kcal aportadas al organismo mediante la ingesta de alimentos y las Kcal quemadas durante el día incluyendo el ejercicio). Si nos iniciamos en un programa de entrenamiento físico con la idea de perder peso, pero de forma paralela aumentamos la ingesta de Kcal, es muy probable que la balanza energética esté equilibrada y no consigamos nuestro objetivo de perder peso. Para conseguirlo y gozar de salud resulta fundamental complementar el ejercicio físico con una dieta equilibrada, variada y adecuada en función de las necesidades del organismo. La nutrición y los buenos hábitos alimenticios representan aproximadamente el 60-70 por ciento de importancia en la pérdida de peso de un individuo.

8. Entrenar con elementos distractores. Un mismo programa de entrenamiento físico puede tener resultados totalmente diferentes dependiendo de lo disciplinados que seamos siguiendo la intensidad marcada y el tiempo que dediquemos a realizarla. Hay elementos que son totalmente distractores a la hora de completar una sesión de entrenamiento y que hacen que un entrenamiento estimado para 40 minutos se convierta en 90 minutos perdiendo su efectividad. Es común observar en las salas de fitness como usuarios bajan la intensidad en la bicicleta o elíptica porque están distraídos viendo la TV o engullidos leyendo el periódico o un libro. Cómo se alargan los tiempos de descanso entre serie y serie porque se habla o se whatssapea por el móvil… ¡Fuera elementos distractores! Sin embargo sí hay otros que pueden resultar motivadores para entrenar, como es escuchar música.

9. Realizar sólo trabajo de fuerza o sólo trabajo cardiovascular.Ahora mismos si entramos en una sala fitness podremos observar cómo hay usuarios que viven en la zona de peso libre y desarrollan todo su entrenamiento basado única y exclusivamente en la fuerza. O cómo otros parece que les han pegado al asiento de una bicicleta o son una prolongación más de la cinta de correr. Resulta fundamental que un programa de entrenamiento fitness, sea cuál sea el objetivo, contemple el trabajo de varias cualidades físicas para mantener un equilibrio porque una es complementaria de la otra.

10. Descansar demasiado entre series. Esto es muy típico de la zona de peso libre en donde se suele trabajar por series. En general en varios momentos del entrenamiento se suele uno relajar y los tiempos de descanso entre series es demasiado largo haciendo que el entrenamiento pierda efectividad. El tiempo de recuperación entre serie y serie viene definido por el método de entrenamiento utilizado según el objetivo. Así, por ejemplo, para trabajar la fuerza máxima en la que utilizaremos intensidades altas, los tiempos de descanso también lo serán (3-5 minutos); sin embargo para desarrollar fuerza/resistencia se utilizan intensidades menores y también tiempos de recuperación cortos (30 a 60´ segundos). Es muy recomendable utilizar el cronómetro del reloj para controlar los descansos entre series.

FUENTE: www.cmdsport.com

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