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El gran desconocido de nuestra paleta de maquillaje tiene su propio manual de uso

Los iluminadores son la bestia negra de los maquilladores. Por más que recomiendan su uso, las españolas no terminan de perderles el miedo. He aquí la razón de ser de estos productos que, literalmente, encienden tu rostro.

Imagina que te sale un grano… ¿qué haces? Taparlo, ¿no? Si te levantas con ojeras, también las tapas ¿no? Entonces, ¿por qué no iluminas las zonas en las que tus rasgos hacen sombras? Éstas suelen ser: el surco nasogeniano (que va desde la nariz hasta la comisura de los labios), el hueco de la barbilla, el exterior del ojo, una ceja un poco caída…

MAQUILLAJE INTERRUPTOR:Además de alumbrar las zonas de sombra, los iluminadores tienen una capacidad: llamar la atención sobre lo más bonito de cada rostro. Si tus ojos son fabulosos, rodéalos de iluminador bien difuminado. Para las que pueden presumir de pómulos: un toque en la parte alta del hueso hace maravillas. Si la luz se refleja más y mejor en tus puntos fuertes, los piropos están asegurados.

RESUELVE TUS DUDAS SOBRE EL ILUMINADOR:

  • ¿Es lo mismo un corrector que un iluminador?

No. Un corrector sirve para disimular ojeras o tapar manchas, rojeces e imperfecciones y un iluminador se usa para potenciar las zonas del rostro que sobresalen y que, de esa forma, parezcan irradiar luz.

  • ¿Cómo se disimulan las ojeras?

Aplica una pequeña cantidad de corrector sobre la zona de las ojeras y, con ayuda de la yema del dedo anular, difumínalo con suaves golpecitos, hasta conseguir que el corrector quede perfectamente fundido y parezca una segunda piel. Si prefieres hacerlo con iluminador, adelante. Pero no olvides difuminar hacia abajo hasta que se mezcle con el resto de piel o parecerá que te han puesto dos faros en los ojos.

  • ¿Y las bolsas?

Poniendo iluminador justo debajo de la bolsa, jamás encima (porque de esa forma llamas la atención sobre ella).

  • ¿Qué va primero, el iluminador o el fondo de maquillaje?

El iluminador puede aplicarse antes, después o mezclado con el fondo de maquillaje. Lo ideal es esperar al final para dar los últimos toques de luz una vez maquillada toda la cara.

¿LUCIR O BRILLAR?

Las dos cosas. Cuando usas iluminador, tampoco debes desechar los polvos matificadores, sólo saber dónde van uno y otros: «En la zona T –frente, nariz y mentón– siempre polvos matificantes. El resto de brillos hay que dejarlos, incluso potenciarlos con iluminador. Al reflejar la luz, se disimulan las arrugas”.

  • ¿En qué zonas del rostro se pone el iluminador?

El rostro parece tener más vida cuando se iluminan: los pómulos, encima de la ceja o las aletas de la nariz.

  • ¿Cómo se aplica el iluminador?

Depende del formato.

Los iluminadores pueden ser: fluidos, en polvo y en lápiz. Su función es siempre la misma: vas a la zona oscura, pintas y difuminas.

 

– El iluminador en lápiz suele ser también corrector. Es decir, que puede tapar un granito y una rojez en una parte de la cara y, en otra, simplemente aportar luz. Depende de la cantidad de producto que se use.

– El iluminador fluido está pensado para aplicarse con o sin base de maquillaje, por todo el rostro. Mezclado con tu fondo, que ha de ser también líquido y consigue un halo de luz espectacular a tu piel hasta los días de agotamiento total.

– El iluminador en polvo, ¡atención! se utiliza sólo y exclusivamente cuando ya está el maquillaje terminado y nunca, repito: nunca, por toda la cara. La diferencia entre un toque de luz a lo JLo que te subirá el guapo y una cara que parezca sudada estará en que sigas o no este consejo. Queda perfecto aplicado con una brocha de pelo suelto no muy ancha en lo alto del pómulo.

 FUENTE: http://www.grazia.es/belleza/

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