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Los labios no son como el resto de la piel de la cara. De hecho, constituyen una semimucosa con una finísima capa córnea que no los protege al cien por cien del exterior. No tiene glándulas sebáceas que formen un film hidrolipídico eficaz y tampoco tiene glándulas sudoríparas que consigan una buena termoregulación. Además, al carecer de melanina, se queman con facilidad. Por eso es tan frecuente, si no se cuidan bien, tenerlos secos, descamados, agrietados.

Llevar un bálsamo hidratante-reparador labial en el bolso es como no dejarse el móvil en casa: un gesto imprescindible. Si tiene filtro solar, te asegurará un mejor estado de tus labios más tiempo; con color, te garantizará un aspecto más radiante.

Los enemigos de unos labios bonitos:

– El paso del tiempo: el colágeno natural que los hace voluptuosos va disminuyendo con la edad hasta dejarlos finos, secos y rodeados de finas líneas.

– Las agresiones ambientales: sol, viento, frío y calor excesivo los secan y deterioran.

– El tabaco y el constante movimiento al que les sometemos cuando hablamos y gesticulamos provocan su envejecimiento prematuro.

– La saliva. Debes resistir la tentación de estar todo el rato humedeciéndolos con la lengua. Las enzimas de la saliva rompen su mínima protección.

¿Cómo paramos el reloj? Más vale prevenir

Visualiza tus labios como si fueran una esponja. Cuando se le pone agua cerca, la absorbe y se vuelve blanda, suave y turgente. Cuando se va la hidratación, se seca y encoge. Con esta idea, toma nota de nuestros mejores consejos:

1. Hidrátalos y protégelos siempre, especialmente con temperaturas extremas. Cuando vayas a comprar un cacao, fíjate que tenga ingredientes como la cera de abeja, la manteca de karité, la vitamina E, aceite de almendras, de jojoba o de coco. Si tienen petrolatum, aislan del exterior y retienen la humedad. Ojo con el carmex y otros bálsamos con alcanfor si tienes los labios delicados.

2. Utiliza tratamientos específicos para combatir los problemas de esa zona, como la sequedad o las arrugas finas.

3. Si odias llevar cacao en los labios, recurre al tratamiento nocturno. Antes de dormir, pon una buena capa de cacao. Durante el sueño, la capa más externa se renovará y, por la mañana, será fácil de retirar con una toalla húmeda.

4. No fumes. El tabaco provoca arrugas en el contorno de los labios. La nicotina impide la correcta oxigenación de las células y además el gesto de aspirar el humo hace que se formen arrugas en el labio superior.

5. Busca barras de labios que además de dar color protejan, nutran e hidraten.

TRUCO DE EXPERTO: Para eliminar las pieles secas puedes frotar suavemente los labios con un cepillo de dientes. Si usas exfoliantes especiales para labios, recuerda que sólo se deben utilizar una vez a la semana para no erosionar la fina piel que recubre los labios.

Si la naturaleza te los negó, consigue unos labios más carnosos gracias al maquillaje:

1. Los tonos claros dan mayor volumen a los labios.

2. Perfila tus labios, rellénalos con la barra y luego, sobre ese color y sólo en el labio inferior, aplica brillo tranparente.

3. Al maquillarlos, primero aplica el color con la boca cerrada y relajada. Después, aplica una segunda capa mientras sonríes, así el color penetrará perfectamente en las pequeñas líneas de tus labios.

FUENTE: www.grazia.es

Pregunta a nuestras esteticistas como cuidar tus labios

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