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¿Por qué ante la misma dieta unas personas engordan más que otras? La culpa es del metabolismo. ¡Descubre cómo funciona el tuyo!

“Llevo una semana a dieta y no he perdido un gramo”, “he renunciado a la comida que más me gusta, he dejado el pan, no pruebo las salsas y me alimento de frutas, verduras, carnes y pescado desde hace casi un mes y apenas noto los resultados” o, por el contrario, “solo eliminando los dulces de mi alimentación he conseguido bajar de peso”, “he sustituido la cena por un yogur con cereales y he adelgazado dos kilos en un mes”… Todos escuchamos con frecuencia, estos comentarios de personas cercanas, pero desconocemos las causas que los provocan. En realidad, el origen de los cambios de peso dependen de los hábitos de vida, pero también del metabolismo ¿Sabemos qué es exactamente, cómo funciona y si se puede cambiar? Con la ayuda de expertos, te damos las claves para descubrirlo y mantente en forma sin necesidad de recurrir a ditas restrictivas.

ENCENDIENDO MOTORES

El metabolismo es el motor que pone en marcha nuestro cuerpo, el que procesa la energía (calorías) que nuestro organismo necesita para respirar, hablar, dormir, digerir alimentos… Este consumo varía mucho de unos a otros, por eso dos personas que hagan el mismo ejercicio y una dieta similar pueden tener pesos muy diferente, un hecho que tiene que ver con diversos factores, como el tamaño, sexo, masa muscular, la actividad diaria que se desempeña y el papel de ciertas hormonas en el organismo; por ejemplo, las tiroideas. Según el doctor López Chicharro, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, “el valor energético del metabolismo basal a lo largo de un día representa aproximadamente el 60 por 100 de las caloría que nuestro cuerpo gasta a diario”.

Y TÚ ¿DE QUÉ TIPO ERES?

Cuando hablamos de metabolismo podemos distinguir dos tipo según la velocidad a la que el organismo quema caloría, que se conoce como tasa metabólica. Cuanta más masa muscular se tiene, esta velocidad es mayor y  por tanto, se queman grasas más rápido, mientras que si es más lenta, costará más reducirla… Entonces, ¿qué hacer para aumentarla? “El ejercicio hace que sea mayor el consumo de energía, pero no podemos decir que exista una serie de ejercicios específicos para cada tipo de metabolismo. Cualquier actividad física que se incluya en la rutina va a tener un efecto directo sobre la velocidad a la que el cuerpo quema grasa”, explica Jesús Domínguez, experto en fitness del Reebook Sports Club Madrid.

COMO MÁS Y MEJOR

No se trata de un mito. Como explica la nutricionista Marta Aranzadi, “cada digestión tarda tres horas en completarse; cuando se pasa más de ese tiempo sin comer, el metabolismo se pone en modo ahorro y funciona de forma ineficaz, almacenando grasa en lugar de quemarla”. Hay que asegurarse además de incluir en el menú diario alimentos termogénicos, que son aquellos que elevan el metabolismo basal; es decir, que nos hacen quemar más calorías, como las lentejas, los vegetales fibrosos como el brécol, las acelgas, el té verde…, y optar por alimentos ricos en proteínas pero pobres en grasa, como el pavo o los huevos.

Una curiosidad: ¿Sabías que las especias picantes pueden ayudarte a aumentar tu metabolismo hasta en un 25 por 100? El doctor Jeya Henry, director del departamento de alimentación funcional de la Universidad de Oxford, demostró que la capsaicina (presente en los jalapeños, cayena, pimienta roja, mostaza picante, etc.) hace que el metabolismo consuma más calorías horas después de haberlas ingerido.

¡MÁS PESCADO!

Está demostrado que los ácidos grasos omega 3 mejoran la respuesta de nuestro cuerpo a la leptina, una hormona que actúa como un dispositivo de control de peso natural, ya que se encarga de controlar el apetito y tiene un efecto directo sobre el metabolismo.

Los pescados azules son los alimentos más ricos en omega-3, especialmente el salmón, aunque también se encuentran, en menor medida, en algunos frutos secos, como las nueces. Si consumes de dos a tres raciones de pescado semanalmente obtendrás la cantidad que necesitas de estos ácidos grasos esenciales sin tener que tomar ningún suplemento.

SUEÑO REPARADOR

Según el instituto de obesidad de España, dormir menos de los necesario está directamente relacionado con enfermedades como el sobrepeso o la diabetes y se asocia a un metabolismo más lento, pero es preciso resaltar que, aunque en términos generales se recomienda dormir un mínimo de siete horas, estas no son las mismas para cada persona y hay para quie5renes con cinco tienen más que suficiente. Pero, como norma, cuando descansas menos de siete horas, las hormonas que controlan el apetito, como la leptina y la ghrelina, se descontrolan y no funcionan correctamente; además, se reduce la capacidad del organismo de procesar la glucosa. También hay que tener en cuenta que estar cansado hace que reduzcas tu actividad física y que, por tanto, gastes menos energía. No hay excusas: dormir un mínimo de ocho horas es un factor importante para mantener tu peso.

EN MARCHA ¡YA!

No es ningún secreto que para reducir kilos tienes que hacer ejercicio, pero, a diferencia de lo que muchos creen, el ejercicio cardiovascular (caminar, correr, monta en bicicleta…) no es la única o la mejor opción para quemar grasa. Como apunta el doctor López Chicharro: “Para elevar el metabolismo basal hay que aumentar la masa muscular. Si queremos perder más grasa, antes tenemos que ganar masa muscular. Si queremos perder más grasas, antes tenemos que ganar masa muscular”. Es decir, si quieres reducir volumen, correr no es suficiente, incluye en tu rutina ejercicios que tonifique tus músculos, como los relacionados con las pesas, gomas y otros aparatos de resistencia.

Fuente: MARIE CLAIRE

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