natación embarazadas

La realización de una actividad física regular es siempre es aconsejable, la embarazada puede y debe hacer una vida normal, incluyendo la práctica de actividades físicas, recomendando que estas estén adaptadas a su nueva situación, habría que eliminar las actividades bruscas, en las que se salta, se bota o se levanta peso, y las que producen una rápida aceleración del ritmo cardíaco. En cualquier caso antes de iniciar o continuar cualquier actividad se debe consultar al ginecólogo.

Las ventajas de realizar ejercicio físico regular son:
–          Embarazo más cómodo
–          Mantenimiento de un buen estado cardiovascular y respiratorio
–          Posible prevención de varices, calambres en las piernas y trombosis.
–          Mejora del tono y resistencia musculares
–          Mejor control del equilibrio y de la coordinación.
–          Situación emotiva más positiva y mayor sensación de bienestar.
–          Recuperación más fácil y rápida del peso y del estado físico anterior al embarazo

Siguiendo las líneas directrices del American College of Obstetricians and Gynecologist para el ejercicio físico durante el embarazo, podemos indicar que:
–          Todo programa de ejercicio físico debe ser seguro y agradable
–          En caso de duda, hay que decantarse siempre hacia la opción más segura.
–          Los ejercicios par embarazadas pueden se beneficiosos al aumentar la resistencia y la coordinación.
–          Es preferible la práctica regular a la ocasional, realizando de 3 – 5 veces por semana.
–          No se debería superar un ritmo cardíaco de 140 pulsaciones por minuto, mientras se realiza ejercicios físicos en un ambiente no controlado.
–          , y por eso es contrario a la realización de estiramientos excesivos. Es aconsejable el dedicar unos minutos al calentamiento y a la relajación final para evitar lesiones músculo-esqueléticas. La progresiva laxitud de articulaciones y ligamentos en las embarazadas predispone a las lesiones
–          Es posible realizar actividades aeróbicas suaves durante unos cuarenta y cinco minutos, no debiendo exceder nunca la parte más cansada de quince a veinte minutos. Este consejo tiende a prevenir un aumento de la temperatura corporal (hipertermia), así como posibles lesiones en músculos y esqueleto.
–          Es básica una ingesta adecuada de calorías y de líquidos.

Una de las actividades más indicadas por sus características es la natación o la realización de un programa acuático para embarazadas, siguiendo en su práctica o diseño las indicaciones antes citadas.

A los beneficios de realizar un ejercicio físico regular, se une los derivados de desarrollarlo en el medio acuático, al no implicar sobrecarga, ideal para lograr un buen estado físico al realizar este ejercicio aeróbico sin carga durante el embarazo, por la posición cambiante del cuerpo, permite flotar mejor y facilita el ejercicio. En si por la densidad supone la resistencia necesaria para el gasto adecuado de energía y permite movilizar segmentos corporales que fuera del medio líquido sería imposible en esta etapa.

Factores específicos que mejoran con la práctica de ejercicio acuático
–          Mejora en la circulación y retorno venoso
–          Aumento de la resistencia muscular y orgánica general
–          Mejora de la capacidad aeróbica máxima, en personas previamente sedentarias
–          Mejora de la oxigenación de la madre y el feto durante todo el embarazo y parto.
–          Disminución del peso corporal al estar sumergida y bajo nivel de traumas.
–          Aumento del control postural, facilitando la descarga de las zonas que en condiciones terrestres están en sobrecargas.
–          Aumento de la elasticidad de los grupos musculares hipertónicos.
–           Potenciar aquellos grupos musculares que están hipotónicos
–          Mejora de la actividad articular en aquellas articulaciones qu sufren sobrecarga

Si queremos indicar para aquellas personas que ya practiquen natación antes de su embarazo que estilos y en que momento son más aconsejables realizarlos.

ESTILO CROL
–          A ser posible realizar la respiración bilateral (ambos lados), evitar pausas en apnea (aguantar respiración), respetar su ejecución y controlar la respiración.
–          No es conveniente el uso de flotadores en miembros inferiores (pull-boy) por la acentuación de la lordosis lumbar. Esta situación se evitará en el tercer trimestre realizando el batido de pies sumergidos.
–          No realizar desplazamientos nadando con la cabeza fuera del agua, mirando al frente.

ESTILO ESPALDA
–          Es el más agradable para las embarazadas
–          En el tercer trimestre debe ser ejecutado nadando en una posición más sentada buscando la diagonal.

ESTILO BRAZA
–          Solo aconsejable en el primer trimestre

Actualmente cada vez se desarrollan más en las instalaciones acuáticas programas de natación y ejercicios acuáticos específicos para embarazadas, siendo sus características las siguientes:
Duración: Seis a ocho meses, condicionado a las indicaciones del médico.
Frecuencia semanal: Dos a tres sesiones  / semana
Duración de la sesión: 45 minutos (10/15 minutos de ejercicio en seco, 30 minutos de ejercicios acuáticos, 5/10 minutos de ejercicios de relajación)

Estructura de la sesión:
1.- Calentamiento (ejercicios en seco, ejerc. respiratorios)
2.- Parte principal ( ejercicios específicos acuáticos)
3.- Vuelta a la calma (ejercicios de relajación)

Objetivos:
–          Contribuir a la mejora física y psíquica de la gestante y el feto
–          Mejora de la condición física (aumento de la resistencia aeróbica)
–          Mejora de la fuerza resistencia de aquello grupos musculares implicados en el proceso.
–          Lograr una buena mecánica respiratoria

Como contraindicaciones absolutas para la realización del ejercicio físico durante el embarazo:
–          Enfermedades cardíacas
–          Tromboflebitis
–          Embolia pulmonar reciente
–          Enfermedades infecciosas
–          Riesgo de parto prematuro
–          Perdida de sangre o rotura de membranas
–          Crecimiento fetal retardado o macrosomia
–          Isoinmunización severa
–          Falta de atención prenatal
–          Sospecha de sufrimiento fetal

Contraindicaciones relativas:
–          Hipertensión esencial
–          Anemia o problemas sanguíneos
–          Enfermedad del tiroides
–          Diabetes Mielitus
–          Presentación de nalgas
–          Obesidad excesiva
–          Delgadez extrema

Para finalizar, como hemos mencionado anteriormente al iniciar o continuar la actividad física estando embarazada consultar al ginecólogo, así como es recomendable el asesoramiento por técnicos de natación especializados para el desarrollo regulado de esta práctica.

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